Los operativos policiales no les sorprenden. Tampoco les brindan esperanzas. Saben que después de cada golpe, volverán a armarse. La mayoría se resignó a que los "transas" se hayan apoderado del barrio, pero aún quedan algunos que no van a ceder. El sábado, personal de la Dirección General de Drogas Peligrosas de la Policía (Digedrop) allanó cuatro domicilios en el barrio Antena, en Alderetes, detuvo a cinco personas y secuestró un kilo de cocaína y 25 gramos de marihuana.

"Siempre es una buena noticia. Pero cuando los policías se van, esto sigue. Y el problema, es que dentro de poco van a recuperar la libertad", dijo Elsa Juárez, referente de las "Madres del Pañuelo Negro", que reside en barrio Antena.

Juárez pidió a los jueces federales que sean más duros con los vendedores de droga. "Que no los larguen. Esto se va a terminar cuando haya prisión y dureza en las penas. Están matando a nuestros hijos", manifestó la mujer. Sucede que, según la referente de la lucha contra las drogas, los operativos se realizan cada dos o tres meses, pero la venta no cesa.

"Felicito a la Digedrop, a Gendarmería Nacional y a todos los que hacen estos allanamientos. Pero no alcanza. Mientras la Policía no patrulle, y no se impida la venta, nada va a cambiar", manifestó Juárez. Basta caminar por los pasillos del barrio para darse cuenta los estragos que el "paco" hizo en los jóvenes. "Invito a quien quiera, que me acompañe a caminar por aquí. Las chicas, muchas embarazadas, tiradas en el suelo con la mirada perdida", expresó la mujer.

Según Juárez, las personas que fueron detenidas el sábado tienen su negocio ramificado en los barrios Soldado Tucumano, La Milagrosa, Presidente Perón, San Antonio del Bajo y El Palomar. "Son organizaciones familiares. Me contaron que por los allanamientos en el Antena, en los otros barrios comenzaron a esconder toda la droga. Pero ya se volvieron a acomodar y hoy continúan", expresó la mujer.

Olvidados

Una de las principales quejas de las "Madres del Pañuelo Negro" es que la lucha al narcotráfico se concentró en el margen oeste del río Salí. "En la Costanera, del lado de San Miguel de Tucumán, se presentaron muchos proyectos para urbanizarlos, mejorar las calles y las casas, y también se crearon talleres para dar contención a los chicos. Todo eso está muy bien, pero de este lado del río necesitamos lo mismo", afirmó Juárez. Así, la mujer manifestó que han sido olvidados en los planes oficiales. "Cada tanto hay un operativo de estos, pero son oasis en esta lucha", expresó.